Recomendaciones para pacientes que reciben radiaciones a pelvis

Por: Dr. Rene Benavides
Radio Oncólogo

Durante el tratamiento con radiación para tumores en la pelvis es probable que varios órganos sanos reciban una dosis considerable de radiación, entre ellos están: la vejiga, el recto, piel, intestino grueso e intestino delgado.

A consecuencia de esto, los posibles efectos secundarios que se pueden presentar a partir de los primeros días del tratamiento y hasta 2 o 3 semanas después de terminarlo son más comúnmente: nauseas, vómitos, estreñimiento o diarrea, dolor cólico abdominal, irritación y ardor en piel (quemaduras) principalmente en pacientes con sobrepeso y más frecuentemente en regiones de pliegues de la piel como en las ingles o la parte inferior del abdomen justo por encima del pubis, ardor, molestia o hasta sangrado al orinar y al defecar, ardor en el ano, aumento en la frecuencia de orinar por el día o por la noche, sensación de cansancio o falta de energía y disminución del apetito.

Estos mismos efectos secundarios pueden tornarse crónicos y persistir o reaparecer meses después del término del tratamiento en un pequeño porcentaje de pacientes. Además, aproximadamente un 10% de las personas pudieran quedar con secuelas crónicas secundarias al tratamiento como son inflamación y sangrado del recto o vejiga, estrechez o perforación de algún segmento intestinal, incontinencia urinaria, obstrucción vaginal, piernas hinchadas, u otros efectos que ameriten un manejo más especializado.

La intensidad de estos efectos secundarios varía de persona a persona, por lo que es
casi imposible predecir cómo responderá cada paciente al tratamiento.

 


También puedes leer: Recomendaciones para mujeres que reciben radiaciones por cáncer de mama


 

Con el fin de minimizar la aparición de estos efectos secundarios es recomendable tomar 2 o 2.5 litros de agua al día, cuidarse de fuentes de calor como estufa, sol o plancha cerca de la piel radiada, utilizar ropa interior de algodón limpia y no muy justa y no recibir las radiaciones con cremas o aceites sobre la piel tratada.

Es importante llevar una dieta estricta desde el primer día de las radiaciones hasta un mes después de terminarlas:

• Evitar el chile.
• Evitar los lácteos (leche, queso, mantequilla, natas, yogurt).
• Evitar las grasas (carne de cerdo, pozole, menudo, moles, frijoles refritos, barbacoa,
etc.) y los condimentos.
• No consumir bebidas alcohólicas.
• No consumir frutas laxantes (naranja, toronja, limón, lima, piña, guayaba, ciruela,
ciruela-pasa, papaya; ya sea enteras o en jugo).
• Comer abundante fibra para ayudar al sistema digestivo.

Se programarán consultas cada 2 o 3 semanas durante el tiempo que dure el tratamiento para la detección y el manejo específico de estos efectos secundarios.

Regístrate a nuestro Newsletter

* Campo requerido
Información de interes

Comentarios