Mal de altura, ¿qué es y cómo evitarlo?

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Por: CHRISTUS MUGUERZA

Comprometidos con la Salud y el Bienestar de las comunidades desde hace más de 100 años. Queremos que tu vida entera esté llena de experiencias memorables.

Si lo tuyo son los deportes extremos y eres de los que al estar de vacaciones automáticamente piensa en qué montaña escalarás o a qué bosque irás de excursión, probablemente los siguientes síntomas te sean familiares:

  • Dificultad para dormir
  • Mareo o sensación de vértigo
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Falta de apetito
  • Náuseas o vómitos
  • Pulso rápido (frecuencia cardíaca)
  • Dificultad para respirar

Si tu respuesta es afirmativa, es probable que padezcas del mal de montaña o mal de altura.

Esta es una enfermedad que afecta generalmente a alpinistas, excursionistas, esquiadores o viajeros a grandes alturas (de 2500 a 3000 metros sobre el nivel del mar). Es causada por la reducción de la presión atmosférica y bajos niveles de oxígeno a grandes alturas. Si el ascenso que realizas es rápido la probabilidad de padecer este mal es mayor. Cuando se torna más grave, los síntomas pueden ir desde  la coloración azulada de la piel, confusión, tos, disminución del estado de conciencia, dificultad respiratoria hasta incapacidad para caminar.

La mayoría de los casos son leves, y los síntomas mejoran al disminuir la altitud. Sin embargo, los casos graves pueden llevar a la muerte debido a problemas pulmonares o a una hinchazón del cerebro.

Si planeas un ascenso a una gran altura, toma en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Asciende la montaña gradualmente.
  • Detente por uno o dos días a descansar cada 600 metros cuando estés por encima de los 2400 metros.
  • Duerme a una altitud baja cuando sea posible.
  • Aprende cómo reconocer los primeros síntomas de este mal.
  • Toma mucho líquido.
  • Evita el consumo de alcohol.
  • Consume comidas regulares ricas en carbohidratos.

Es importante que no realices este tipo de actividades si padeces alguna enfermedad cardiaca o pulmonar, si tienes anemia, trastornos de coagulación o has sufrido alguna vez de edemas pulmonares o cerebrales. Las embarazadas, los niños, las personas con presión sanguínea elevada y quienes tienen tendencia a la apnea durante el sueño deben tener un cuidado especial cuando se trata de alturas.

Recuerda: Antes de llevar a cabo cualquier tipo de actividad física es importante acudir con tu médico para que te evalúe, con el fin de conocer si te encuentras en condiciones óptimas para realizarla. Platícanos, ¿has experimentado alguna vez este mal? Si conoces a alguien que practique este tipo de actividades no dudes en compartirle esta información. ¡Cuídate y cuida a los tuyos!

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