¿Dolor en el cuello? Conoce qué son las lesiones cervicales

Por: Dr. Víctor López Valerio
Traumatólogo y ortopedista certificado por el consejo mexicano, cuenta con posgrado en lesiones deportivas, trasplante de cartílago y reconstrucción articular.

Nuestro cuerpo es una máquina de movimiento perfecta. Una de las partes más importantes para su sostén es la columna vertebral, la cual protege nuestra medula espinal, encargada de la conducción nerviosa y sensitiva del cuerpo.

La columna se divide en tres secciones, principalmente, dependiendo de su localización y diferencias anatómicas, las cuales son:

  • Cervicales
  • Dorsales
  • Lumbares

Cada una de ellas es separada por un disco intervertebral, que sirve de amortiguador. Dentro de estas secciones las más móviles son las de la columna cervical, lo cual las vuelve más vulnerables a lastimarse.

Existen diferentes causas de dolor en el cuello, desde una mala postura y estrés, hasta accidentes automovilísticos o caídas, así como enfermedades o desgaste que ocasionan síntomas en parte del cuerpo.

El síntoma más habitual que encontramos en estos pacientes es el dolor, el cual se acompaña de dificultad para realizar los movimientos normales del cuello. Algunas personas tienen dolor de cuello que puede irradiarse al hombro y el brazo, este tipo de dolor a menudo es causado por una compresión cerca de la raíz de un nervio de la médula espinal.

Si el dolor no cede en un par de días o se presenta irradiación es importante visitar a un especialista.

El diagnóstico de estas lesiones se hace con los datos clínicos que se obtienen de una serie de estudios a los que el paciente es sometido. Según sus síntomas, el paciente puede someterse desde una radiografía hasta una resonancia magnética para ver el resto de la anatomía y descartar problemas asociados.

Si se sospecha que el paciente tiene una compresión de un nervio también se necesitarán estudios de conducción nerviosa.

El tratamiento siempre es de acuerdo al origen del problema que causa los síntomas. Debe empezar desde lo más esencial, como antinflamatorios y analgésicos. Si el dolor no mejora entonces se procede a evaluar otras opciones.

Tipos de tratamiento

Tratamiento no quirúrgico:

  • Collarín blando: Permite un descanso para los músculos del cuello y limita sus movimientos. Sólo debe usarse durante períodos cortos de tiempo pues su uso prolongado puede disminuir la fuerza de los músculos del cuello.
  • Terapia física: Fortalece y puede desinflamar los músculos del cuello. Anteriormente se utilizaba la tracción, pero se ha encontrado que no brinda beneficios a largo plazo.
  • Medicamentos: Antiinflamatorios y analgésicos, anti neuríticos, cortico esteroides o relajantes musculares, pueden ser útiles en el manejo de los síntomas y en algunas ocasiones pueden ayudar a mejorar la irradiación del dolor causado por la compresión de un nervio.
  • Bloqueos: Se administran para colocar medicamentos en sitios específicos de las vértebras y así reducir la inflamación y aliviar el dolor. Aunque no son curativos, ya que sólo quita los síntomas, si ayudan de forma importante a desinflamar y a que el nervio se recupere por más tiempo si es que está comprimido.

Tratamiento quirúrgico

El procedimiento correcto para cada paciente dependerá de muchos factores, por ejemplo, del tipo de padecimiento que tenga, esto determinará lo siguiente:

  • Uso de los Instrumentos correctos para cirugía de la columna vertebral.
  • Colocación correcta de los espaciadores que hacen la función del diseño intervertebral.

No vivas con el dolor en el cuello, recuerda que existen diferentes alternativas para tratarlo y llevar una mejor calidad de vida. Comparte esta información con quienes más quieres y juntos cuidemos el bienestar de las personas.

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