Cómo hablar del cáncer con tus hijos

Por: Psic. Ana Victoria Castillo Ochoa
Psicologia Clínica de la Salud en el Centro de Salud Mental CHRISTUS MUGUERZA
Como hablar del cáncer con tus hijos

Cómo hablar del cáncer con tus hijos

Una situación de cáncer de mama en la familia afecta seriamente lo que los niños sienten, hacen y piensan; aunque lo manifiesten de una manera diferente que los adultos. Ellos expresan mucho de lo que sienten a través de su comportamiento, sus actitudes y los juegos que practican.

El cáncer de mama en la familia afecta lo que los niños sienten, hacen y piensan. Clic para tuitear

Cómo dar la noticia

Antes de darles cualquier información es recomendable preguntarles qué piensan o qué se imaginan sobre lo que está pasando. Para ayudarles a entender mejor es importante darles una información real, pero de acuerdo a su edad. Hablarles con la verdad desde el principio aumenta su seguridad y su confianza en la familia. Es recomendable darles la información lo más pronto posible para evitarles periodos de incertidumbre y también para que los niños no empiecen a construir fantasías erróneas en torno a la condición real de su mamá.

Para hablar con ellos sobre la enfermedad hay que tomar en cuenta lo siguiente:

  • Buscar un lugar privado e íntimo para hablar, en donde no haya mucho ruido ni factores de distracción y preferentemente que sea un lugar donde a ellos les guste estar.
  • Darles la información real de acuerdo a su edad.
  • Tómate el tiempo con cada uno de ellos para darles la oportunidad de expresar cómo se sienten y cuáles son sus emociones y temores.
  • Escúchalos en silencio el tiempo que sea necesario. Es importante mantener un contacto físico con ellos si crees que es necesario y si el niño lo permite.
  • Puedes utilizar algún material de apoyo visual (dibujo, cuento, etc.) adecuados a su edad para explicarles lo que les quiera decir.
  • Hazles saber que los necesitas mucho. Explícales el plan a seguir para cuidarte durante tu recuperación, delégales responsabilidades. Ayudarte les permitirá sentirse como parte de tu equipo y los involucrará de una manera activa en todo el proceso.

Dudas que pudieran tener

En ellos podrán surgir una serie de preguntas, las más frecuentes son: ¿Qué le pasa a mi mamá? ¿Por qué ya no tiene tiempo para mí? ¿Por qué se cansa tan rápido y llora o se enoja muy fácilmente? ¿Se va a morir mi mamá? ¿Quién nos va a cuidar?

Estas generan mucha ansiedad y hay veces que no sabemos cómo responderlas, sin embargo recuerda que al hacerlo debes de ser muy sincera y no prometerles de más. También es importante que les hagas sentir que te sigues preocupando por ellos, pero que por el momento tu Salud no te permite hacer las mismas cosas que antes y que existen algunas otras personas (tías, amigas, etc.) que te ayudarán a estar con ellos mientras tú no puedas hacerlo.

Qué tomar en cuenta cuando ya lo saben

Es recomendable incluir a los niños, aunque sean pequeños, en el proceso de la enfermedad y platicar con ellos para darles información y corregir las ideas erróneas que tengan sobre ella.

Impacto de acuerdo a cada edad

El impacto de enterarse de que su mamá padece cáncer dependerá, en gran medida, de la edad del niño, por ejemplo:

  • Pequeño a preescolar (menor de 5 años)

A esta edad los niños no perciben la diferencia entre una gripe y una enfermedad seria como el cáncer. La explicación que les des no debe ser complicada, pero sí muy sincera. Diles que habrá momentos en los que mamá estará cansada para jugar y que será necesario tener cuidado con juegos bruscos. Recuérdales lo mucho que los quieres y lo importante que es su ayuda para que todo salga bien. Si te hospitalizan, haz los arreglos necesarios para que un amigo o familiar se quede a cuidarlos. Habla con tus hijos, asegúrales que pronto vas a regresar a casa, y que piensas en ellos cuando estás lejos.

  • Edad escolar (6 – 11 años)

No los presiones o preocupes con demasiada información, pues es probable que se sientan responsables de tu enfermedad. Si es así, asegúrales que ellos no hicieron o dijeron nada que pudiera provocarla. Tus hijos pueden mostrar pérdida de apetito, insomnio o bajo rendimiento escolar, no es algo que deba alarmarte, ya que quizás es su forma de hacerte saber que están contigo.

  • Adolescencia

Este período es sumamente difícil por los cambios emocionales propios de los jóvenes. Les resulta difícil entender la situación y demostrar sus sentimientos o pensamientos. Es probable que se muestren reacios a hablar contigo. Si el diálogo es imposible, recomiéndales que platiquen con alguien de su confianza, aunque no sea un familiar.

  • Edad Adulta

Es posible encontrar mayor apoyo en tus hijos adultos, ya que pueden ayudarte a realizar actividades diarias del  hogar. Además entienden mejor la situación porque su madurez les  permite comprender lo que pasa. Si tus hijos no viven contigo, tal vez puedan acompañarte a tus citas con los médicos y a tus tratamientos.

Cambios en tus hijos

Asimismo, es importante poner atención a cualquier cambio que notes en las actitudes de tus pequeños, pues podría ser una señal de alerta para indicarnos que los niños se sienten afectados por lo que le está pasando, es por eso que a continuación te compartimos algunas de las principales señales para tomar en cuenta:

  • Chuparse el dedo, hablar como niños más pequeños, orinarse en la cama, etc. son actitudes o comportamientos de etapas más tempranas de su desarrollo que ya se habían superado y que vuelven a aparecer.
  • Ansiedad o miedo cuando se separan de su mamá.
  • Dificultades en su aprendizaje o bajar su rendimiento escolar, lo que se traduce en malas calificaciones.
  • Pueden presentar problemas de conducta como rebeldía, agresión o pasividad.
  • Sentimientos de culpa, enojo o miedo sin aparente causa.
  • Conductas de riesgo, puede sufrir frecuentemente accidentes o caídas que pueden poner en riesgo su integridad física.

Toma en cuenta al hablar del cáncer con tus hijos

No interpretes apresuradamente las reacciones de tus hijos y de tus familiares. Recuerda que ellos son un gran apoyo para ti por una razón muy simple: así como ellos son lo más importante en tu vida, tú lo eres en la de ellos. Organiza las labores domésticas para que todos colaboren. Si tus hijos son pequeños y no pueden apoyarte, pide ayuda a tus familiares y amigos. No trates de hacerlo todo tu sola.

Otras recomendaciones:

  • Proporcionarles información verídica, sencilla y adecuada a su edad.
  • Permitirles preguntar todas sus dudas.
  • Buscar ayuda de alguien en tu ausencia.
  • Hacerles saber que no es su culpa lo que te sucede.
  • Prepararlos para los cambios en sus actividades y rutinas durante tu recuperación.
  • Asegurarles que los sigues queriendo de igual manera.
  • Pedirles su ayuda en cosas de la casa y de tu cuidado, de acuerdo a su edad y sus posibilidades.
  • Tratar de mantener las mismas actividades familiares que tenían antes de enfermarte.
  • Dedicarle un tiempo a solas a cada uno de tus hijos.
  • Mantenerlos informados sobre tus tratamientos y tu estado de ánimo.
  • Animarlos a que expresen lo que sienten.
  • Poner atención a sus reacciones y a su comportamiento.
  • Aclararles todas sus dudas.
  • Buscar ayuda profesional, sí lo consideras necesario.
  • Hablar con sus maestros para que estén enterados de la situación y puedan manejar sus cambios de humor o de conducta en caso de que se presenten.
  • Pedir a tus amigas que te ayuden en ciertas actividades cuando tú te sientas cansada o indispuesta.

Recuerda que la lucha contra el cáncer es más fácil si se realiza en compañía de los que más quieres. No olvides  compartir esta información con tus seres queridos y juntos formemos conciencia del cuidado de nuestra Salud.

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